



Con la integración del programa IMSS Bienestar al Régimen Ordinario del Instituto Mexicano del Seguro Social, se fortalecerá la atención médica gratuita y de calidad para más de 10.8 millones de mexicanas y mexicanos, aseguró el doctor Manuel Cervantes Ocampo, titular de la Unidad del Programa.
El funcionario destacó que esta transición no significará cambios en la atención, sino un fortalecimiento en infraestructura, equipamiento y recursos humanos, manteniendo la esencia del programa: la atención preventiva, comunitaria y con enfoque humano, especialmente en regiones apartadas del país.
“El programa nació como IMSS-Coplamar y ha sido un modelo reconocido en América Latina por su impacto social. Hoy, se mantiene firme su mística: la acción comunitaria y la cercanía con las familias, gracias al trabajo de promotores y voluntarios que dan seguimiento casa por casa”, explicó Cervantes Ocampo.
Actualmente, IMSS Bienestar opera en 19 estados del país, incluyendo la atención de 3.8 millones de personas en comunidades indígenas, respetando sus usos, costumbres, lengua y medicina tradicional, en un modelo de salud intercultural.
En un día típico, el programa realiza más de 50 mil consultas, 315 cirugías y atiende 125 nacimientos en sus Hospitales Rurales. También ofrece servicios en Unidades Médicas Rurales, Albergues Comunitarios, Unidades Móviles y Centros de Atención Rural Obstétrica, acercando la salud a las poblaciones más marginadas.
Uno de sus componentes clave es el impulso al desarrollo infantil y juvenil a través de los Centros de Atención Rural al Adolescente (CARA), con estrategias avaladas por la OMS y la OPS que promueven salud sexual, prevención de adicciones, equidad de género, responsabilidad social y preparación para la vida adulta.
“IMSS Bienestar se suma al esfuerzo por lograr la universalización de los servicios de salud que ha impulsado nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum, como parte del Plan Nacional de Desarrollo y del Programa Sectorial de Salud”, recalcó el doctor Cervantes.
El titular también señaló que la evolución del programa ha llevado su infraestructura más allá del entorno rural. Ejemplos de ello son hospitales como el de San Quintín (BC), Villa Unión (Sinaloa), San Cayetano (Tepic) y Tlaxiaco (Oaxaca), que atienden cada vez más población con seguridad social.
La transición al Régimen Ordinario del IMSS, derivada del decreto presidencial, será ordenada, sin afectar la operación ni el modelo de atención del programa. Además, beneficiará a las y los trabajadores del IMSS Bienestar al integrarlos formalmente al régimen laboral del IMSS, otorgándoles certeza y acceso a prestaciones.
“Pido a mis compañeras y compañeros que sigamos trabajando como hasta ahora, con vocación, con empatía, y con el ADN que nos distingue: solidaridad, acción comunitaria y compromiso por mejorar la vida de quienes más lo necesitan”, concluyó Cervantes Ocampo.

